Hace tiempo que desde Interbel s) hablamos sobre productividad personal y en el trabajo, pero ¿cual es realmente la razón por la que somos más o menos efectivos? En este post hablaremos de ello.

Siempre que hablamos de los motivos o causas de nuestra baja productividad salen muchos motivos: interrupciones, el correo electrónico, objetivos muy exigentes, la falta de herramientas… En rara ocasión el motivo se centra en nosotros mismos, algo de lo más normal pues es muy difícil culparnos a nosotros.  Cambiar ese instinto es algo que requiere esfuerzo y mucha voluntad.

Nuestros pilares

Independientemente de cuál sea el motivo de nuestra baja efectividad siempre podemos hacer algo para mejorar. Nuestra actitud, la toma de decisiones, el grado de compromiso o nuestra capacidad para ser realistas son puntos sobre los que hemos de reflexionar para poder mejorar nuestra productividad.

Actitud. Algo tan básico que en muchas ocasiones no reparamos en ello. Tener una actitud positiva frente a nuestra vida es clave. Siempre que podamos hemos de hacer algo frente a cualquier situación, por muy difícil que sea. Y si no se puede hacer nada, no vale la pena darle vueltas o preocuparse por ello, pues nos impedirá ser productivos en aquello que si podamos hacer.

Decisiones. Tomar una decisión es el paso a previo a una acción. Si no decidimos no sabremos qué camino tomar y por tanto no seremos efectivos. Todas las decisiones son importantes, por más pequeñas e ínfimas que sean.

Compromiso. Una vez hemos decidido debemos cumplir con lo que nos hemos propuesto. Esto es algo de lo que solemos tener mucho al principio y que va disminuyendo conforme pasa el tiempo. De la misma manera que la actitud, el compromiso es algo que debemos tener siempre presente y evitar que se convierta en un motivo de baja efectividad.

Ser realista. Solemos sobreestimar nuestras capacidades y confundimos nuestras voluntades con posibilidades. Ser muy productivos no sólo consiste en marcarnos grandes objetivos. Ser productivos consiste en saber definir nuestros objetivos correctamente y seguir el camino que hemos diseñado para ello. Nuestros objetivos han de ser SMART, si no es así nos costaría conseguirlos y serian un punto oscuro para nuestra productividad.

Estos puntos son claves por lo que no debemos olvidarnos de que existen y tenerlos en cuenta cada vez que queramos mejorar nuestra productividad o implementemos un nuevo método o herramienta.

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