En el ámbito de la empresa y de la comunicación, desde hace unos años, está de moda hablar sobre Neurociencia y Neuromanagement como aspectos innovadores en la productividad de la empresa.

La Neurociencia se ocupa de estudiar los aspectos fisiológicos, bioquímicos, evolutivos, estructurales y funcionales del sistema nervioso para conocer las funciones de nuestro cerebro.

Nuestro cerebro es la central responsable de todo lo que hacemos, por eso conocer las funciones de este puede mejorar el desarrollo de nuestras capacidades y rendimiento y, por consiguiente, mejorar nuestra productividad.

Entrenar nuestro cerebro

Desde el Observatorio de Recursos Humanos (ORH) nos proponen un plan de entrenamiento para mantener nuestro cerebro ágil y fuerte y, así  mejorar nuestra productividad. Este plan contempla todos los aspectos que afectan: entreno físico, alimentación y descanso.

Alimenta bien tu cerebro

Nuestra actividad mental intensa puede provocar hambre y un aumento del consumo de dulce, pues nuestro cerebro consume 1,5Kcal/min. Por este motivo hemos de alimentar bien la parte más importante de nuestro cuerpo con determinados alimentos como el zumo de manzana, los ácidos grasos Omega 3 o los huevos.

Tonifica el cerebro

Nuestro cerebro tiene la propiedad de la neuroplasticidad que lo convierte en un órgano tan moldeable como la plastilina. Según Wolfram Schultz, neurocientífico experto en dopamina, los pensamientos positivos producen cambios en la capacidad de concentración y memorización debido a la cantidad de dopamina que se produce ante algo positivo.

La actividad física también provoca la liberación de serotonina, dopamina y adrenalina; neurotransmisores implicados en las emociones y asociados al almacenamiento y recuperación de la memoria.

Estos estudios nos muestran que ciertas pautas de trabajo nos ayudan a que nuestro cerebro este más receptivo, flexible y bien afinado. Para ello nos recomiendan que realicemos ejercicio físico y mental de forma habitual.

Relaja tu cerebro

La meditación es otra forma de poner a punto nuestro cerebro  y mejorar nuestra capacidad de atención y la concentración.

El mindfulness, la meditación para la atención plena y el yoga favorecen la consciencia del momento presente, la eliminación de automatismos y la reducción del distrés. Así como, mejorar la rutina del sueño en calidad y cantidad reduce la posibilidad de estados de ánimo negativos y episodios depresivos.

Todo esto nos ayudará a que nuestro cerebro funcione correctamente y nuestra productividad aumente.

Aprende más de neurociencia

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