Existen muchos factores, actitudes y habilidades que influyen en nuestra efectividad personal pero hay uno que destaca por encima de los demás: el miedo a fallar. Todos queremos lograr el éxito, pero no todos lo conseguimos. Hay personas a quien el miedo a equivocarse les impide progresar y mejorar su productividad.

Desde pequeños vivimos con el miedo a fallar; culturalmente nos inculcan que el error es malo. Ser el último o fallar en algo nos provoca sentimientos negativos, por eso lo queremos evitar a toda costa. Esta creencia la tenemos tan arraigada en nuestro subconsciente que cuando fallamos nuestra productividad sufre un descenso significativo.

Cometer un error nos suele llevar a un proceso doloroso, pero gracias a ellos podemos evolucionar y mejorar. Entonces, ¿Por qué le damos tanta importancia a este miedo?

¿Cómo superar el miedo a fallar?

Si no logramos superar este miedo, difícilmente lograremos nuestras metas o seremos exitosos. En ocasiones el miedo a fallar reduce nuestro potencial y nos lleva a creer que no somos capaces de conseguir algo cuando sí que podemos.

Para superar este miedo hay varios métodos básicos que nos pueden ayudar, pero lo más importante es tener la valentía suficiente para hacer algo acerca de él.

Hacer algo al respecto

El miedo a fallar nos frena, nos impide intentar hacer algo para no fracasar. Si no lo intentamos, no fracasamos… pero tampoco conseguiremos lo que buscamos. En cambio si nos lanzamos y decidimos hacer algo aun cuando sabemos que podemos fallar nos ayudará a lograr nuestros objetivos. Si nos equivocamos, aprenderemos cómo gestionar el fallo y mejorar nuestra efectividad.

Buscar alternativas

Para iniciar cualquier proyecto lo primero que debemos conocer es nuestro comportamiento, así lo podremos adaptar en función de lo que queramos lograr. Pero lo más importante es no ligar el fracaso con nuestra persona.  Si no equivocamos podemos intentar otras cosas, buscar alternativas para conseguir nuestros objetivos.

Aprender del fracaso

Una de las mejores maneras de evitar ver el fallo como algo malo es tomarlo como un aprendizaje. En lugar de culparnos por equivocarnos, hemos de verlo como una experiencia de la cual aprender. Esto nos ayudará a aceptar el error más fácilmente y saber gestionarlo en un futuro.

Afortunadamente, cada vez más, se habla de la nueva cultura del error, de verlo como una oportunidad de aprendizaje, de crecimiento y de cambio. Si no cometemos errores no podremos evolucionar ni descubrir cosas nuevas.

¿Cómo afecta a nuestra productividad?

Estos métodos nos ayudaran a ser más valientes frente el miedo a fallar y, así, mejorar nuestra efectividad y productividad.

Si hacemos frente este miedo ganaremos tiempo en la toma de decisiones, evitando darle muchas vueltas cuestionándonos los pros y los contras. Escogiendo un camino podremos ver cosas que no veríamos en un primer momento, y si no es correcto siempre podemos elegir otra opción. Nos permitirá aprender cosas que nos serán útiles en un futuro o rechazar opciones que no nos aporten lo suficiente. Esto es más efectivo y productivo que quedarse dudando acerca de las opciones que se nos plantean.

Planificar nuestro nuevo proyecto al más mínimo detalle puede repercutir en una falsa efectividad ya que probablemente no hayamos contemplado posibles imprevistos. Sabemos que trabajar en nuestra área de confort y con el margen de seguridad hace que fallemos menos, por ese motivo si ocurriera el impacto de  este y la necesidad de replanificación puede ser devastador.

Integrar el miedo a fallar en nuestro día a día como algo común nos ayudará a perderle miedo y ser más productivos de muchas maneras.

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