¿No dejan de llegarte emails publicitarios masivamente? ¿Sientes que tu bandeja de entrada no es más que un anuncio constante? ¿Pasas horas eliminando correos electrónicos que no sirven para nada? Si has respondido si a todas estas preguntas te encuentras frente al SPAM, el gran enemigo de nuestra productividad en el email.

Recibir ingentes cantidades de spam en nuestro correo nos afecta a todos pues eliminarlo requiere tiempo y, en grandes cantidades, nos genera estrés, lo que se traduce en baja productividad.

Origen del nombre “Spam”

Spam hace referencia a aquellos correos que recibimos sin desearlos y en los cuales no específica quien los envía. Normalmente son de tipo publicitario y difundidos de forma masiva, con lo que afecta al receptor de varias maneras.

¿Pero de donde surge esta palabra? La palabra “Spam” tiene su origen en la Segunda Guerra mundial, cuando los familiares de los combatientes les enviaban comida en lata entre la que se encontraba una carne llamada SPAM.

En 1937, Hormel Foods lanzó al mercado carne enlatada con especias, el nombre reducido de la cual era SPAM que significa jamón con especias. Tal era la influencia de este alimento que en Gran Bretaña le dedicaron sketchs humorísticos de la época y acabo popularizándose dando nombre al correo no deseado que recibimos en la actualidad.

Cómo podemos evitarlo

Existen varias vías para hacer spamming (acción de enviar spam), pero la más común y que más afecta al usuario es a través del correo electrónico.

Recientemente un informe publicado por Google demuestra que, al contrario de lo que se pueda pensar, el spam está lejos de desaparecer. En el último año ha aumentado hasta un 180%.

Los filtros anti-spam de los servicios de correo electrónico ya no son suficientes para hacerle frente, con lo que hemos de seleccionar los emails no deseados que recibimos para marcarlos como “spam” o “correo no deseado” para recibir cada vez menos y así poder ir aumentando nuestra productividad, nuestro tiempo y permitir una mejor clasificación de los servicios de correo electrónico.

Además de este, hay otros trucos que nos pueden ayudar a combatirlo y mejorar nuestra productividad en el email.

  • Utilizar distintas cuentas de correo electrónico: una para boletines, registros web… y otra para asuntos importantes. Así evitaremos que la cuenta que utilizamos para asuntos importantes se vea invadida de mensajes no deseados.
  • Evitar los formularios que recogen información personal en los que no confiemos y que creamos que pueden suministrar nuestra información a terceros.
  • Diversificar nuestras contraseñas y credenciales para el correo electrónico. Así no confundiremos y hacer que acaben enviándonos spam a una cuenta en la que no queremos recibir absolutamente nada de publicidad.
  • No responder a emails sospechosos o de remitentes desconocidos.
  • Reforzar las soluciones de seguridad que incluyan filtros antispam avanzados o extensiones específicas para ello (Security Gateway). Así no tendremos que estar tan pendientes de marcar como “correo no deseado” aquellos emails no bien recibidos.

Con estos sencillos trucos verás que la cantidad de spam recibido será cada vez menos y nuestra productividad mejorará exponencialmente, pues no perderemos tanto tiempo administrando nuestro correo electrónico y lo podremos dedicar a otros menesteres.

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