Cuando nos hablan de equipo muchos somos los que pensamos en dificultad, conflicto y confusión pues es difícil crear equipos que se entiendan a la primera. Esto, junto con los estrechos plazos de entrega, puede desembocar en graves conflictos que acaben afectando a la calidad del trabajo.

Todos sabemos que es difícil que todas las partes se pongan de acuerdo a la primera cuando hay que tomar una decisión, pero eso no siempre es negativo pues siempre va bien contar con distintos puntos de vista que nos harán contemplar todas las opciones. Lo negativo de eso es cuando esas situaciones no se hablan y se van enquistando hasta el punto en que afecten perjudicialmente a la calidad del trabajo.

¿Cómo podemos solucionarlo?

Para evitar que estas situaciones se den de manera común lo mejor es trabajar conjuntamente en las siguientes técnicas.

Comunicación. Las decisiones se han de hablar y tomar entre todos los miembros del equipo. No deberían ser unilaterales. De este modo conseguiremos que el engranaje de nuestro equipo sea bueno y que todos se sientan parte de él.

Colaboración. Todos los miembros han de ser  capaces de realizar cualquiera de las tareas asignadas o, en caso de que esto sea más difícil, han de estar dispuestos a colaborar en lo que puedan con el resto. Un equipo en el que los miembros se limiten a hacer solo las funciones que tienen asignadas está destinado a fracasar.

Claridad. Este es uno de los puntos más importantes, pues todos hemos de saber qué hemos de hacer. Es muy importante que al conformar el equipo se repartan las funciones de cada uno de los miembros, así como tener claros cuales son los objetivos y procedimientos que ha de seguir el equipo para llevar a cabo el trabajo encomendado.

Teniendo en cuenta estas tres Cs y aplicándolas siempre conseguiremos que nuestro equipo sea más eficiente y productivo y evitaremos los problemas que se puedan dar en un equipo que no cuente con ellas. Y tú, ¿conoces alguna otra técnica que pueda ayudar a los equipos para ser más efectivos?

Recent Posts